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¿Qué es el Bienestar Social?

¿Qué es el Bienestar Social?

En términos generales, la palabra bienestar permite designa aquel estado que atraviesa un individuo y que se caracteriza por la satisfacción y la felicidad.
También es habitual que se use el concepto de bienestar para referirse a la situación económica cómoda y holgada que dispone una persona y que por caso le permite mantenerse sin problemas y además por ejemplo realizar viajes, compras de bienes, entre otros.Ahora bien, en este sentido es importante destacar que en la percepción del bienestar tendrá mucho que ver la subjetividad, es decir, no todos disponemos de los mismos gustos e inclinaciones y por tanto lo que a alguien le reporte bienestar a otro puede no significarle lo mismo.Por Bienestar Social se designa al conjunto de factores o elementos que participan a la hora de determinar la calidad de vida de una persona y que en definitivas cuentas son también los que le permitirán a esta gozar y mantener una existencia tranquila, sin privaciones y con un constante en el tiempo estado de satisfacción.

Entre estos factores se incluyen, e incidirán casi de la misma manera, aspectos económicos, sociales y culturales. Si bien es cierto que lo que se entiende por bienestar posee una importante carga subjetiva que le imprimirá cada individuo con su propia y singular experiencia, porque es claro, lo que para uno es bienestar para otro puede no serlo, existen factores objetivos para determinarlo y que son los que nos permitirán hablar y distinguir cuando hay o no hay una situación de bienestar.

Entonces, básicamente, en la concepción del bienestar social se incluyen todas aquellas cosas que inciden de manera positiva para que un sujeto, una familia, una comunidad, puedan alcanzar el objetivo de tener una buena calidad de vida.
Un empleo digno, en el cual se respete la percepción de un salario acorde al trabajo, capacitación y esfuerzo que se desempeña, más el merecido lapso de descanso que le corresponda a cada cual por ley y por la tarea que realiza, recursos económicos para poder satisfacer las necesidades básicas como ser de educación, vivienda, salud, tiempo de ocio y entretenimiento, son las principales cuestiones que nos hablarán del bienestar o no en el cual vive una persona, una sociedad.

Existen diversas maneras para medir el bienestar, desde un punto de vista estrictamente económico, porque sin dudas más allá de cualquier tipo de consideración, a favor o en contra, es lo que nos permitirá acercarnos al logro de una situación de bienestar global en la que se incluyan todos los otros aspectos, el social, el cultural, entre otros, el Producto Interior Bruto (PIB) de una Nación será el que asociado con el nivel de distribución de la riqueza al cual haya llegado dicha sociedad, nos dirá si hay o no bienestar, porque un alto PIB con una real distribución en materia de riqueza, provocará que el bienestar este extendido en la sociedad, pero si por el contrario, el PIB no es significativo y la concentración de la riqueza en unos pocos es lo que manda, entonces, no podremos hablar de bienestar en la sociedad en cuestión.

Asimismo, los índices de precios, las canastas básicas, bien medidos, claro está, no los dibujos que muchos gobiernos hacen para favorecer sus gestiones y el índice de desempleo de una Nación, nos permiten saber del bienestar o no que existe en una sociedad. Porque por ejemplo, si en un determinado país, las estadísticas oficiales, nos dicen que una familia tipo (matrimonio y dos hijos) puede vivir con $ 2.000 mensuales, nos permitirá saber cuántas familias disponen de bienestar y cuántas no, porque fácilmente quienes no dispongan de ese valor en su bolsillo cada mes no dispondrán del mencionado bienestar, tocando la carencia.

Pero también y ya saliéndonos de lo estrictamente económico, hay otras formas para determinar el bienestar de una comunidad: la esperanza de vida al nacer, la tasa de alfabetización, la cantidad de libros que se publican al año, el número de personas que pueden acceder a la Universidad, la disponibilidad que existen de algunos bienes de consumo considerados no dentro de las necesidades básicas, como ser una computadora, un teléfono celular, entre otros.

En tanto, el responsable máximo que tendrá en sus manos que una sociedad logre el tan ansiado bienestar es el estado, quien, mediante diversas políticas y medidas tendientes a corregir los vicios y las inequidades que se suscitan, promueva el bienestar para cada uno de los habitantes de la nación y por eso, además, tendrá la exigencia de él mismo poder generar y multiplicar riquezas.
Distribuir eficientemente la renta y promover el desarrollo de servicios públicos que les garanticen a las personas la resolución de temas básicos como ser la salud y de manera gratuita, por supuesto que contribuirán ampliamente a implantar un contexto de bienestar social.

Fuente: https://www.definicionabc.com/social/bienestar-social.php

Remedios para el desamor | Enrique Rojas

Remedios para el desamor | Enrique Rojas

La crisis de la pareja constituye un rasgo característico de la sociedad actual. Se trata de un fenómeno que crece día a día en la mayoría de los países y que da lugar, entre otros aspectos, a los llamados niños ping-pong.

Desde su experiencia médica y humana, Enrique Rojas, uno de psiquiatras más reconocidos de nuestro país, analiza este problema a partir de las raíces del mismo: la correcta o incorrecta elección amorosa y la esencia del enamoramiento. Tras examinar los ingredientes del amor conyugal, así como las claves y dificultades que se van planteando en la convivencia, se adentra en el complejo mundo de las rupturas amorosas y nos ofrecece una serie de remedios para el desamor.

Un libro imprescindible para afrontar y superar las crisis afectivas y construir unas relaciones más sólidas y duraderas.

 

 

Justicia Distributiva, ¿Qué es?

Justicia Distributiva, ¿Qué es?

De alguna manera todos estamos de acuerdo en la necesidad de que en la sociedad haya una correcta distribución de los bienes, pues consideramos injusto que unos tengan en exceso mientras que otros se encuentren en situación de pobreza. Esta idea de la adecuada distribución de los bienes es lo que inspira el concepto de justicia distributiva.

 

La idea fundamental de la justicia distributiva según John Rawls

La justicia distributiva se fundamenta en una aspiración general, la justicia social. Uno de los máximos exponentes teóricos sobe el concepto de justicia distributiva es el filósofo estadounidense John Rawls, quien ha elaborado una teoría de la justicia.
Según Rawls la justicia es la virtud fundamental de una sociedad

Esto quiere decir que sin un anhelo de justicia las instituciones sociales se debilitan. El deseo de justicia obedece al rechazo de las actitudes individualistas y egoístas, ya que en una sociedad con estas conductas generalizadas se produciría un profundo desajuste global y, por lo tanto, se impondría la injusticia. Rawls sostiene que la no cooperación social produce una cantidad de recursos limitados, pero un sistema de cooperación hace que se incrementen notablemente los recursos. En consecuencia, para Rawls la cuestión fundamental es cómo se deben distribuir los frutos de la cooperación entre los hombres, es decir, cómo deben entenderse los derechos y obligaciones de los individuos. En otras palabras, de qué manera se deben distribuir las cargas y beneficios que cada uno obtendrá como resultado de su cooperación. Sus propuestas son las siguientes:

– Debe haber un contrato social que actúe como una herramienta para hacer que una sociedad sea más justa.

– El contrato o pacto social debe estar basado en el consenso de los ciudadanos.

– El contrato o pacto social tiene que regirse por el concepto de imparcialidad y de acuerdo libre.

Imaginemos que la sociedad estuviera formada por 8 personas y que todas ellas se reunieran para crear un modelo de justicia. Supongamos que tras deliberar entre ellos llegaran a la conclusión de que es necesario implantar un sistema esclavista. Su decisión sería consensuada pero sería injusta porque la esclavitud es por definición algo indeseable

Según Rawls para evitar que estas personas puedan llegar a proponer algo injusto, es necesario que partan de una deliberación sin prejuicios y sin intereses particulares, lo que Rawls denomina “velo de la ignorancia”, que viene a decir que ninguno de los ocho miembros de la sociedad sabe cuál es su papel ni cuáles son sus intereses particulares. Así, si la deliberación entre las ocho personas se da con “el velo de la ignoracia” su posición inicial será imparcial y, en consecuencia, más justa. Esta reflexión nos recuerda que el símbolo de la justicia es el de una mujer con una venda en los ojos.

Rawls reconoce que no es fácil suprimir intelectualmente los prejuicios sociales y los intereses privados, pero es una herramienta necesaria para crear una elección racional sobre lo que debe ser la justicia. Rawls argumenta que para que esto sea posible es necesario aplicar tres principios, el de la libertad, el de la diferencia y el de la igualdad de oportunidades. Esto implica que la libertad individual debe ser un aspecto esencial para que una sociedad sea justa, las desigualdades socioeconómicas son aceptables siempre y cuando se permita una mejora en las condiciones de vida de todos los individuos. Por último, será posible hablar de justicia si hay un criterio efectivo que respete la igualdad de oportunidades entre todos los individuos.

Los emprendedores sociales necesitan alianzas con las grandes empresas

Los emprendedores sociales necesitan alianzas con las grandes empresas

Mary Conway, especialista en emprendimiento social de la Rolling Collage, asegura que hay desconfianza entre los corporativos y las organizaciones que buscan un cambio en la comunidad.

CIUDAD DE MÉXICO (Expansión) – Para potenciar el impacto de su labor, el emprendedor social tiene varios desafíos por delante: el sueño de querer mejorar a la comunidad debe ir acompañado por una buena preparación en temas de negocios y medición de impacto con objetivos a largo plazo y, sobre todo de alianzas con grandes corporaciones, aconsejó Mary Conway, especialista en emprendimiento social de la Escuela de Graduados en Negocios Crummer, de la Rollins Collage.

Conway, quien es coordinadora del libro ‘Modelando el emprendimiento social en México’, junto con José Antonio Dávila, director del Centro de Investigación en Iniciativa Empresarial-EY en el IPADE Business School, coincidieron en entrevista que tanto emprendedores como empresas pueden aprender uno del otro. “Históricamente, los corporativos y las organizaciones civiles no se tienen confianza mutua. Si abren sus mentes verán que pueden beneficiarse de una colaboración en conjunto”, dijo.

Esto se logra porque la sociedad confía en las organizaciones civiles sin ánimo de lucro. Además de que las empresas que sólo buscan maximizar sus ganancias han quedado rebasadas, aseguró Dávila. “Cada vez hay más diálogo entre la empresa comercial y los emprendedores porque se complementan muy bien, lo que le falta a uno lo tiene el otro”, aseguró José Antonio Dávila.

Si bien, las empresas sociales se diferencian de las sociedades comerciales o fundaciones por sus esfuerzos para cambiar el statu quo, requieren de éstas para generar valor al país, expusieron los autores del libro, el cual pretende ser una guía para que emprendedores y líderes empresariales comprendan el potencial del emprendimiento social para transformar a México.

“En el país hay más acción que investigación sobre el emprendimiento social”, aseguró Conway, quien también es experta en marketing internacional. “Este libro (que inició en 2013) reúne la teoría y la historia de organizaciones y su impacto durante cuatro años”, agregó. La obra compila las trayectorias y retos de 25 empresas sociales, comerciales, incubadoras y fundaciones.

Un caso que destaca Conway es el de la cadena de restaurantes Toks, que desde 2005 comenzó a apoyar a un grupo de mujeres artesanas para la fabricación de la mermelada orgánica Santa Rosa, que pasó de facturar 136,000 pesos cuando inició la relación con la empresa y 8.1 millones de pesos en 2014, además de generar 14 empleos directos y beneficios para 100 familias de Guanajuato que producen la materia prima.

“No es filantropía, es el deseo de trabajar juntos en un acuerdo de ganar-ganar”, indicó por su parte Dávila. “Cada uno pone lo que el otro necesita y el consumidor final lo valora mucho. Como éste hay muchos casos de colaboración, que está siendo muy relevante en nuestra sociedad”, agregó.

El libro aborda las fortalezas y las debilidades del emprendimiento social en México, como el tamaño de la población o territorio con múltiples necesidades, el perfil creativo, innovador y de alta capacidad para el trabajo de los emprendedores sociales que hay en el país. Por el contrario, aún carece de una industria de capital de riesgo; falta o insuficientes habilidades gerenciales y técnicas, así como la ausencia de modelos de negocios autosustentables.

Para los especialistas, México tiene todo para potenciar el emprendimiento social y disminuir la brecha de riqueza o desigualdad social. “Fuera de India o Bangladesh, este país es de los que tiene más emprendedores sociales”, apuntó Conway. La experta consideró finalmente la necesidad de que las empresas sociales cuenten con una figura especial que les permita operar con modelos de negocios híbridos para ser autosustentables.

Los avances y beneficios de la RSE en México

Los avances y beneficios de la RSE en México

El objetivo de las firmas socialmente responsables es que el impacto positivo que tienen se traduzca en mayor competitividad y sostenibilidad .

 

En los últimos años, en México se han logrado avances importantes con la reinserción de la Responsabilidad Social Empresarial (RSE) en el plan de negocios de las empresas.

De acuerdo con la maestra Martha Elizalde Durán, coordinadora de Consultoría y Comunicación de la Facultad de Responsabilidad Social de la Universidad Anáhuac Norte, uno de los indicadores que refleja el crecimiento de la RSE en la práctica e iniciativa del sector empresarial es el Distintivo Empresa Socialmente Responsable (ESR), otorgado por el Cemefi. El galardón se otorgó por primera vez en el 2001 a ocho empresas y en el 2014 fueron 933 firmas las reconocidas, pero cada día más empresas se interesan en adoptar la RSE.

A la empresa le convendría tanto como a la sociedad aplicar estos esquemas, pues está comprobado que se obtienen beneficios tanto para la comunidad donde se implemente un proyecto, como a la empresa en sí , explicó Martha Elizalde.

El objetivo de la firma es que el impacto positivo que causan estas prácticas en la sociedad se traduzca en una mayor competitividad y sostenibilidad. La responsabilidad social complementa esto con la generación de empleo y con los beneficios que se pueden percibir como la reputación, la lealtad y el consumo en la preferencia.

Si una empresa quiere incorporar la responsabilidad social en su estructura, la académica recomienda que se haga un autodiagnóstico, revisar los pilares de la RSE, implementar las acciones que se necesitan, medirlas y comunicarlas.

Se debe empezar por hacer un autodiagnóstico, revisar prácticas de responsabilidad social, identificar áreas de oportunidad, como puede ser la parte ética, la visión, misión y los valores de la empresa, cómo se aplican, cómo se identifican, cómo se relacionan, revisar el tema de calidad de vida, los stakeholders; que vea que el empleado es considerado como gran componente dentro del proceso en la cadena de valor de producción de la empresa. Implementar la vinculación con la comunidad que se está haciendo y cómo se beneficia ésta; medir el impacto de la causa y la estrategia de la comunicación para sensibilizar sobre el problema y mantener el compromiso con el cuidado del medio ambiente, aspectos de operar y revertir los cambios negativos en este , comentó la académica.

Temporalidad y capacitación

Martha Elizalde destacó que los proyectos y estrategias de la RSE pueden variar de tiempo para realizarse. Muchos factores se tienen que considerar desde qué tan comprometidos y convencidos estén los líderes en todos los niveles de la organización para hacerlo, de la implementación, el diseño, la negociación, la presentación, la justificación y la medición de impacto, dependerá el programa.

En algunos casos se tiene la idea de que la RSE es muy costosa y no siempre lo es. Más bien se requiere de una inversión social para poder llevar a cabo una de estas prácticas o acciones, pero en muchas ocasiones es de actitud y de cómo hacer las cosas , y esto también afecta la parte de temporalidad, puntualizó.

Contar con personal especializado y dedicado en el área reduce los tiempos, ya que se hace de una manera estratégica y medible, que genere valor para la organización.

En México hay oferta y accesibilidad de especialistas para orientación y capacitación en la materia. Hay consultorías, representaciones de firmas extranjeras y la academia, que son líneas de acceso para todas las empresas que quieran implementar de una manera funcional la responsabilidad social.