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Remedios para el desamor | Enrique Rojas

Remedios para el desamor | Enrique Rojas

La crisis de la pareja constituye un rasgo característico de la sociedad actual. Se trata de un fenómeno que crece día a día en la mayoría de los países y que da lugar, entre otros aspectos, a los llamados niños ping-pong.

Desde su experiencia médica y humana, Enrique Rojas, uno de psiquiatras más reconocidos de nuestro país, analiza este problema a partir de las raíces del mismo: la correcta o incorrecta elección amorosa y la esencia del enamoramiento. Tras examinar los ingredientes del amor conyugal, así como las claves y dificultades que se van planteando en la convivencia, se adentra en el complejo mundo de las rupturas amorosas y nos ofrecece una serie de remedios para el desamor.

Un libro imprescindible para afrontar y superar las crisis afectivas y construir unas relaciones más sólidas y duraderas.

 

 

Justicia Distributiva, ¿Qué es?

Justicia Distributiva, ¿Qué es?

De alguna manera todos estamos de acuerdo en la necesidad de que en la sociedad haya una correcta distribución de los bienes, pues consideramos injusto que unos tengan en exceso mientras que otros se encuentren en situación de pobreza. Esta idea de la adecuada distribución de los bienes es lo que inspira el concepto de justicia distributiva.

 

La idea fundamental de la justicia distributiva según John Rawls

La justicia distributiva se fundamenta en una aspiración general, la justicia social. Uno de los máximos exponentes teóricos sobe el concepto de justicia distributiva es el filósofo estadounidense John Rawls, quien ha elaborado una teoría de la justicia.
Según Rawls la justicia es la virtud fundamental de una sociedad

Esto quiere decir que sin un anhelo de justicia las instituciones sociales se debilitan. El deseo de justicia obedece al rechazo de las actitudes individualistas y egoístas, ya que en una sociedad con estas conductas generalizadas se produciría un profundo desajuste global y, por lo tanto, se impondría la injusticia. Rawls sostiene que la no cooperación social produce una cantidad de recursos limitados, pero un sistema de cooperación hace que se incrementen notablemente los recursos. En consecuencia, para Rawls la cuestión fundamental es cómo se deben distribuir los frutos de la cooperación entre los hombres, es decir, cómo deben entenderse los derechos y obligaciones de los individuos. En otras palabras, de qué manera se deben distribuir las cargas y beneficios que cada uno obtendrá como resultado de su cooperación. Sus propuestas son las siguientes:

– Debe haber un contrato social que actúe como una herramienta para hacer que una sociedad sea más justa.

– El contrato o pacto social debe estar basado en el consenso de los ciudadanos.

– El contrato o pacto social tiene que regirse por el concepto de imparcialidad y de acuerdo libre.

Imaginemos que la sociedad estuviera formada por 8 personas y que todas ellas se reunieran para crear un modelo de justicia. Supongamos que tras deliberar entre ellos llegaran a la conclusión de que es necesario implantar un sistema esclavista. Su decisión sería consensuada pero sería injusta porque la esclavitud es por definición algo indeseable

Según Rawls para evitar que estas personas puedan llegar a proponer algo injusto, es necesario que partan de una deliberación sin prejuicios y sin intereses particulares, lo que Rawls denomina “velo de la ignorancia”, que viene a decir que ninguno de los ocho miembros de la sociedad sabe cuál es su papel ni cuáles son sus intereses particulares. Así, si la deliberación entre las ocho personas se da con “el velo de la ignoracia” su posición inicial será imparcial y, en consecuencia, más justa. Esta reflexión nos recuerda que el símbolo de la justicia es el de una mujer con una venda en los ojos.

Rawls reconoce que no es fácil suprimir intelectualmente los prejuicios sociales y los intereses privados, pero es una herramienta necesaria para crear una elección racional sobre lo que debe ser la justicia. Rawls argumenta que para que esto sea posible es necesario aplicar tres principios, el de la libertad, el de la diferencia y el de la igualdad de oportunidades. Esto implica que la libertad individual debe ser un aspecto esencial para que una sociedad sea justa, las desigualdades socioeconómicas son aceptables siempre y cuando se permita una mejora en las condiciones de vida de todos los individuos. Por último, será posible hablar de justicia si hay un criterio efectivo que respete la igualdad de oportunidades entre todos los individuos.

Los emprendedores sociales necesitan alianzas con las grandes empresas

Los emprendedores sociales necesitan alianzas con las grandes empresas

Mary Conway, especialista en emprendimiento social de la Rolling Collage, asegura que hay desconfianza entre los corporativos y las organizaciones que buscan un cambio en la comunidad.

CIUDAD DE MÉXICO (Expansión) – Para potenciar el impacto de su labor, el emprendedor social tiene varios desafíos por delante: el sueño de querer mejorar a la comunidad debe ir acompañado por una buena preparación en temas de negocios y medición de impacto con objetivos a largo plazo y, sobre todo de alianzas con grandes corporaciones, aconsejó Mary Conway, especialista en emprendimiento social de la Escuela de Graduados en Negocios Crummer, de la Rollins Collage.

Conway, quien es coordinadora del libro ‘Modelando el emprendimiento social en México’, junto con José Antonio Dávila, director del Centro de Investigación en Iniciativa Empresarial-EY en el IPADE Business School, coincidieron en entrevista que tanto emprendedores como empresas pueden aprender uno del otro. “Históricamente, los corporativos y las organizaciones civiles no se tienen confianza mutua. Si abren sus mentes verán que pueden beneficiarse de una colaboración en conjunto”, dijo.

Esto se logra porque la sociedad confía en las organizaciones civiles sin ánimo de lucro. Además de que las empresas que sólo buscan maximizar sus ganancias han quedado rebasadas, aseguró Dávila. “Cada vez hay más diálogo entre la empresa comercial y los emprendedores porque se complementan muy bien, lo que le falta a uno lo tiene el otro”, aseguró José Antonio Dávila.

Si bien, las empresas sociales se diferencian de las sociedades comerciales o fundaciones por sus esfuerzos para cambiar el statu quo, requieren de éstas para generar valor al país, expusieron los autores del libro, el cual pretende ser una guía para que emprendedores y líderes empresariales comprendan el potencial del emprendimiento social para transformar a México.

“En el país hay más acción que investigación sobre el emprendimiento social”, aseguró Conway, quien también es experta en marketing internacional. “Este libro (que inició en 2013) reúne la teoría y la historia de organizaciones y su impacto durante cuatro años”, agregó. La obra compila las trayectorias y retos de 25 empresas sociales, comerciales, incubadoras y fundaciones.

Un caso que destaca Conway es el de la cadena de restaurantes Toks, que desde 2005 comenzó a apoyar a un grupo de mujeres artesanas para la fabricación de la mermelada orgánica Santa Rosa, que pasó de facturar 136,000 pesos cuando inició la relación con la empresa y 8.1 millones de pesos en 2014, además de generar 14 empleos directos y beneficios para 100 familias de Guanajuato que producen la materia prima.

“No es filantropía, es el deseo de trabajar juntos en un acuerdo de ganar-ganar”, indicó por su parte Dávila. “Cada uno pone lo que el otro necesita y el consumidor final lo valora mucho. Como éste hay muchos casos de colaboración, que está siendo muy relevante en nuestra sociedad”, agregó.

El libro aborda las fortalezas y las debilidades del emprendimiento social en México, como el tamaño de la población o territorio con múltiples necesidades, el perfil creativo, innovador y de alta capacidad para el trabajo de los emprendedores sociales que hay en el país. Por el contrario, aún carece de una industria de capital de riesgo; falta o insuficientes habilidades gerenciales y técnicas, así como la ausencia de modelos de negocios autosustentables.

Para los especialistas, México tiene todo para potenciar el emprendimiento social y disminuir la brecha de riqueza o desigualdad social. “Fuera de India o Bangladesh, este país es de los que tiene más emprendedores sociales”, apuntó Conway. La experta consideró finalmente la necesidad de que las empresas sociales cuenten con una figura especial que les permita operar con modelos de negocios híbridos para ser autosustentables.

Los avances y beneficios de la RSE en México

Los avances y beneficios de la RSE en México

El objetivo de las firmas socialmente responsables es que el impacto positivo que tienen se traduzca en mayor competitividad y sostenibilidad .

 

En los últimos años, en México se han logrado avances importantes con la reinserción de la Responsabilidad Social Empresarial (RSE) en el plan de negocios de las empresas.

De acuerdo con la maestra Martha Elizalde Durán, coordinadora de Consultoría y Comunicación de la Facultad de Responsabilidad Social de la Universidad Anáhuac Norte, uno de los indicadores que refleja el crecimiento de la RSE en la práctica e iniciativa del sector empresarial es el Distintivo Empresa Socialmente Responsable (ESR), otorgado por el Cemefi. El galardón se otorgó por primera vez en el 2001 a ocho empresas y en el 2014 fueron 933 firmas las reconocidas, pero cada día más empresas se interesan en adoptar la RSE.

A la empresa le convendría tanto como a la sociedad aplicar estos esquemas, pues está comprobado que se obtienen beneficios tanto para la comunidad donde se implemente un proyecto, como a la empresa en sí , explicó Martha Elizalde.

El objetivo de la firma es que el impacto positivo que causan estas prácticas en la sociedad se traduzca en una mayor competitividad y sostenibilidad. La responsabilidad social complementa esto con la generación de empleo y con los beneficios que se pueden percibir como la reputación, la lealtad y el consumo en la preferencia.

Si una empresa quiere incorporar la responsabilidad social en su estructura, la académica recomienda que se haga un autodiagnóstico, revisar los pilares de la RSE, implementar las acciones que se necesitan, medirlas y comunicarlas.

Se debe empezar por hacer un autodiagnóstico, revisar prácticas de responsabilidad social, identificar áreas de oportunidad, como puede ser la parte ética, la visión, misión y los valores de la empresa, cómo se aplican, cómo se identifican, cómo se relacionan, revisar el tema de calidad de vida, los stakeholders; que vea que el empleado es considerado como gran componente dentro del proceso en la cadena de valor de producción de la empresa. Implementar la vinculación con la comunidad que se está haciendo y cómo se beneficia ésta; medir el impacto de la causa y la estrategia de la comunicación para sensibilizar sobre el problema y mantener el compromiso con el cuidado del medio ambiente, aspectos de operar y revertir los cambios negativos en este , comentó la académica.

Temporalidad y capacitación

Martha Elizalde destacó que los proyectos y estrategias de la RSE pueden variar de tiempo para realizarse. Muchos factores se tienen que considerar desde qué tan comprometidos y convencidos estén los líderes en todos los niveles de la organización para hacerlo, de la implementación, el diseño, la negociación, la presentación, la justificación y la medición de impacto, dependerá el programa.

En algunos casos se tiene la idea de que la RSE es muy costosa y no siempre lo es. Más bien se requiere de una inversión social para poder llevar a cabo una de estas prácticas o acciones, pero en muchas ocasiones es de actitud y de cómo hacer las cosas , y esto también afecta la parte de temporalidad, puntualizó.

Contar con personal especializado y dedicado en el área reduce los tiempos, ya que se hace de una manera estratégica y medible, que genere valor para la organización.

En México hay oferta y accesibilidad de especialistas para orientación y capacitación en la materia. Hay consultorías, representaciones de firmas extranjeras y la academia, que son líneas de acceso para todas las empresas que quieran implementar de una manera funcional la responsabilidad social.

¿Cuáles son los beneficios de tener una empresa socialmente responsable?

¿Cuáles son los beneficios de tener una empresa socialmente responsable?

Si estás en el mundo de los negocios debes tener presente que a los consumidores les gusta relacionarse con buenas empresas. Ser una empresa socialmente responsable es una maravillosa manera de atraer atención positiva a tu corporación, y hacer que tus empleados estén orgullosos de pertenecer a ella

Pero, ¿qué es una empresa socialmente responsable?

Bueno, ser socialmente responsable significa que estás consciente de que tú o tu empresa tiene una obligación total con la sociedad. Según Gananci, estas son algunas ideas de negocios ecológicos para empezar desde casa.

Se tienen iniciativas para evaluar y asumir la responsabilidad de los efectos de la empresa en el bienestar ambiental y social. Este tipo de empresas promueven un cambio social y un ambiente positivo.

¡Aquí te van algunos beneficios de tener una empresa totalmente responsable!

Construyes tu marca

Ser socialmente responsable es una excelente manera de construir tu marca y crear un nombre positivo a tu alrededor. Cosas como la benevolencia, la confianza y una imagen positiva son posibles de lograr a través de la responsabilidad social.

Si eres lo suficientemente inteligente y apoyas el tipo correcto de negocio, pueden surgir también oportunidades de marketing y co-branding.

Atraes y retienes el mejor talento humano

Las personas quieren sentir que están haciendo una diferencia en el mundo, por lo tanto, esta es una manera ideal de atraer y retener el mejor talento. Cuando los empleados se sienten orgullosos de donde trabajan, desarrollan un sentimiento de lealtad hacia la compañía, convirtiéndolos de inmediato en embajadores.

Los millennials están especialmente conectados a la idea de trabajar para compañías socialmente responsables. Algunas encuestas han arrojado como resultado que el 80% de las personas entre los 13 y los 25 años de edad quieren trabajar para compañías que se preocupan por los efectos y contribuciones a la sociedad.

Los consumidores aman las empresas socialmente responsables

Son muchas las personas que están dispuestas a pagar más por productos y servicios provenientes de compañías socialmente responsables. Pues tienen en cuenta que están consumiendo algo que previamente tomó en cuenta el bienestar del ambiente y de la sociedad.

La autenticidad, la inclusión y la amabilidad en todo lo relacionado a la empresa, desde la cultura hasta las campañas de marketing, son valores realmente importantes. Si quieres atraer nuevos clientes a tu negocio, lee este artículo en Gananci.

Ayuda a involucrar a tus empleados

Cuando incluyes a tus empleados en procesos más grandes y de planificación visual como diseñar e implementar un programa socialmente responsable para la empresa, se sentirán parte de algo trascendental e importante, lo que inevitablemente les hará sentir más que comprometidos.

Generalmente hablando, los empleados se sientes mán comprometidos cuando se sienten parte de un proceso holístico, en vez de limitarse solo a sus roles y tareas.

Mantiene a tu compañía competitiva

Cuando eliges una posición única como compañía y haces cosas diferentes de los competidores, contribuyes a que tu negocio se destaque. Esto aplica a todas las realidades de los negocios, incluyendo la responsabilidad social. Tu relación con la sociedad es tan importante como la relación con tus clientes.

Tener una visión y una conexión fuertes con una causa que tiene un impacto positivo te da una ventaja competitiva.

Existen muchas compañías que son socialmente responsables como:

  • Coca Cola: cuenta con un programa que empodera a jóvenes empresarias.
  • Visa: se ha aliado con muchos gobiernos de países en vías de desarrollo para ofrecer soluciones financieras a los más necesitados.
  • Google: ha sido reconocida como la empresa más socialmente responsable en la categoría “lugar de trabajo”.
  • Microsoft: tiene una responsabilidad corporativa arraigada a su cultura. Organiza cientos de eventos sociales cada año para recolectar fondos.
  • Toms: por cada par de zapatos que ellos venden, le donan un par a un niño. Ya han dado más de 60 millones de zapatos.

No todo lo que importa en un negocio es producir dinero, sino aprovechar esa posición para poder dar voz a los más vulnerables. Si más empresas se suman a trabajar en la línea de la responsabilidad social, imagina el gran impacto que se haría en la sociedad y el ambiente.

¡La responsabilidad social es un acto de empatía!