Liderazgo humanista

Liderazgo humanista

Lo importante no son los principios, si no los finales. Pero a pesar de esta frase recurrente, el final de un proceso está influenciado por el inicio del mismo, nos guste o no admitirlo. Cierto es que a lo largo del camino se habrán tenido que hacer ajustes, pero lo que nos importa no es cuántos ni en qué profundidad; sino que las personas en posiciones de liderazgo que empiezan una nueva empresa o que están lanzando un nuevo producto o servicio deben saber lo antes posible cómo quieren terminar.

Para afrontar los retos y los costes de liderar a otros, el líder tiene que desarrollar una tremenda confianza en sí mismo. Pero para lograrla también tendrá que estar seguro y convencido de que cree en su capacidad para afrontar las responsabilidades que tiene por delante. Para ello debe conocerse muy bien, como si se mirase en un espejo para poder responderse que cree en lo que va a emprender ahora o en la decisión que va a tomar y que involucra a decenas de personas, etc.

Pero hay un aspecto del liderazgo que habitualmente no tratan ni por expertos ni por la doctrina más reputada, que es el conocimiento que el líder debe tener de sí mismo y su dependencia de lo que podemos llamar profundidad en los valores humanos. Ir al fondo de la personalidad es un proceso que implica mirar hacia el interior (ese viaje introspectivo) que permite acomodar los valores y principios permanentes de la personalidad a las nuevas realidades que nos está imponiendo el entorno.

Este núcleo será su reserva natural de fuerza y ​​determinación. Con el esfuerzo, la conciencia de sí mismo y la ayuda de los demás, se pueden evitar descalabros que se produzcan en la estructura de personalidad por no poder estar en armonía consigo mismo y, menos aún, con el exterior.

Los empresarios y fundadores, así como directores y líderes de las organizaciones, tienen la capacidad de crear, desde el primer día, el tipo de organizaciones que reflejan las cosas que más valoran. Las start-ups deben ser los mejores modelos de invención, comportamiento organizacional y liderazgo. Pero tanto unos como otros en su tarea empresarial, de dirección o liderazgo, pueden ser las personas que también hacen bien su trabajo mientras que inspiran a otros a hacer lo mismo.

Cada época tiene sus mitos, circunstancia a la que no puede quedar exenta el liderazgo; pero la evolución social de los últimos cincuenta años ha transformado la figura del líder jerárquico y casi militar al que nada podía oponérsele, en una persona del siglo XXI en la que prevalece la condición humana del líder por encima de cualquier otra consideración.

Group of businesspeople in meeting --- Image by © Tetra Images/Corbis

Estos tópicos, como tantas otras adversidades, se han ido limando y ya nadie duda de que el liderazgo efectivo de 2016 pasa por muchas vertientes que la transformación tecnológica impone. Pero sin duda, el meridiano más importante es aquel que marca el profundo sentir humanista del líder.

A título meramente enunciativo reflejamos algunos de estos mitos para justamente comprender que la realidad indica todo lo contrario.

1.- La experiencia es lo que vale

La expresión “soy un líder porque he sido un líder antes” entra en la categoría de mito, porque está haciendo prevalecer a la experiencia como la madre de todas las batallas en el liderazgo cuando, en realidad, en el horizonte actual de desarrollo tecnológico y complejidad de mercados no es así necesariamente. Dicho de manera más suave, la experiencia como valor debe compartir escenario con otras cualidades del líder. Ni puede considerarse que las únicas personas capacitadas para liderar serán las que cuentan con la experiencia probada, ni tampoco exagerar creyendo que los títulos académicos pueden suplantar el aprendizaje de años que cualquier líder adquiere en su vida.

Sin embargo, la experiencia es valiosa sólo cuando se aprende de ella con humildad y madurez, reconociendo que cada compañía, equipo, colega y situación es diferente. Muchos líderes son incapaces de olvidar las experiencias y memorias de sus pasados y, por tanto, actuar de manera reiterativa y como reacción a posiciones mentales que son alimentadas desde el pasado. Pero las circunstancias han cambiado, por lo que deben cambiarse también los métodos y las soluciones. Finalmente, la mentalidad cambia y la actitud también.

También es bueno que el líder, especialmente si lleva poco tiempo en posiciones de esta categoría, se pregunte cómo puede aprender mejor de las experiencias o, también, cuáles de éstas son imprescindibles olvidar. Creemos que nunca hay que borrar de nuestro particular tablero de mando, cualquier experiencia por más negativa que haya sido, porque de ahí surgirá el aprendizaje. O sea que aprender surge de la experiencia pero el conocimiento adquirido también depende, y en una buena medida, de toda la formación y conocimiento per se, que se haya incorporado.

2.- No tengo tiempo para desarrollar mi liderazgo

Si en su calidad de líder experimentado escucha esta afirmación de un líder potencial que está dando sus primeros pasos, en realidad debería seriamente pensarse si se lo pone en cuarentena hasta que desaparezcan estos síntomas febriles. Ningún líder que se precie, sea en el inicio de su carrera o cuando ya está bien consolidada, puede siquiera plantearse tal absurda cuestión de falta de tiempo para desarrollar y perfeccionar su liderazgo. Lo sacará de dónde no lo tenga. No es que en ello le vaya la vida a la organización. ¡NO! Le va la vida a él como persona que pueda quedarse estancado cuando todo lo demás a su alrededor progresa. Estamos empujados e impulsados simultáneamente por una corriente de innovación imparable que nos exige no sólo renovación y actualización, sino aprendizaje en el sentido lato y genérico del término.

¿Cuál es el coste si sus habilidades de liderazgo no pueden permanecer ligeramente por delante de su empresa? Una ruina segura para la organización y un obstáculo real para el desarrollo de una carrera que hasta ese momento era promisoria.

3.- Las personas siempre dicen la verdad de lo que está sucediendo

Se parte de la base de que los equipos están compuestos por personas altamente capacitadas y probada su condición humana. Sin embargo, dada la naturaleza del poder y la autoridad, es ingenuo creer que sean proclives a decir la verdad con facilidad, de manera consistente y sin hacer uso de tópicos ni prejuicios. Para ello, el líder debe provocar activamente un tipo de comunicación que además de directa y sincera, les mantenga persuadidos de que a nadie se le va a castigar por ser un mensajero de noticias que no sean buenas.

4.- He creado la organización, por ello debo liderarla

Tener las cartas credenciales de creador y fundador de una organización le está dando al líder cierto derecho adquirido que hace valer para la toma de decisiones y demás acciones que lleve a cabo porque él y la organización llega a verlas como una misma persona. Es imposible desde la visión que algunos líderes tienen, separar el estado actual de la organización, hasta dónde ha llegado, de su piedra fundacional y todo lo que él significa para las personas y familias que hoy trabajan en la empresa y tienen un futuro.

Permanecer en un puesto de alta responsabilidad a medida que transcurre el tiempo, requiere una demostración continua de dignidad. Los fundadores necesitan poner los intereses del grupo por encima de sus intereses personales. La diferencia entre poseer una propiedad y ejercer el liderazgo como es debido, puede ser un abismo. Los líderes efectivos y que tienen capacidad de anticipación, son conscientes de que este tipo de circunstancias antes o después llega.

5.- Ser responsable de mantener la unidad

Un líder con grandes valores humanos tienen que estar agradecido por el hecho de ser el responsable de mantener personas y organización unidas por un compromiso. Gracias a su capacidad, intuición e inteligencia emocional, además de una gran fuerza de voluntad, está en posición para lograr un propósito compartido especial. Porque tiene esa mano derecha e izquierda para identificar situaciones y también desilusiones. Su capacidad de influencia en los diferentes grupos es esencial para cohesionar el espíritu de equipo.

Los empresarios por lo general han creado algo desde la nada con gran esfuerzo. Pero con el tiempo, los grandes líderes establecen una especie de historia compartida, porque están transmitiendo la cultura corporativa tanto a los recién llegados como a los que se han ido adaptando a los cambios en los años recientes.

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En cada fase de crecimiento, el líder dotado de un profundo sentido humano, le da una nueva vida al propósito compartido y tiene la oportunidad de hacer que todas las personas puedan forjar vínculos más estrechos y ser sensibles tanto al crecimiento como a los sinsabores. Porque en cada etapa de desarrollo de una organización y, consecuentemente, en un momento particular de su liderazgo, los propósitos compartidos son aquella cosa que hay que dirigir hacia la meta y esta es responsabilidad del líder. Depende de él y nada más que de él, mantener esa ilusión y confianza en que las metas van a ser alcanzadas. Que el beneficio será derramado en cascada a todos los que han participado en él.

En la medida que pensamos en la capacidad de influencia de un líder, tendremos mejor sintonía con él cuando sabemos que ser un líder influyente pasa por participar y trabajar por la mejora de la vida de las personas que conviven muchas horas cada día en la organización.

Si, por ejemplo, un miembro del equipo ha tenido un problema personal y el líder se ha acercado a interesarse por la situación, la persona se sentirá aliviada al saber que su líder estuvo cerca, que su proximidad no era teatro y que los sentimientos los ha transmitido con palabras y gestos.

Estas emociones compartidas fortifican las relaciones interpersonales de todos los empleados estén en el puesto que estén, porque cuando han sabido o escuchado de cerca ese comentario útil o la observación oportuna o simplemente el reconocimiento al esfuerzo que está haciendo habida cuenta de las circunstancias adversas que está pasando, es un tremendo motor de motivación que alivia dolor y sufrimiento psicológico. El intercambio de palabras le ha proporcionado oxígeno fresco, energía y atención.

En esta tipología de liderazgo profundamente humanista, los líderes siempre están agradecidos y así se lo hacen saber a su núcleo más próximo en cada oportunidad que tienen de hacer de una situación difícil o comprometida, una que sea un poco mejor de lo que estaba antes de que él se ocupara del asunto.

Como líder tiene la responsabilidad de inspirar, el poder de hacerlo y la oportunidad de practicarlo todos los días. La elección es simple: ganas de inspirar a todas las personas de la organización.

De la economía del desarrollo a la economía del crecimiento

De la economía del desarrollo a la economía del crecimiento

Las sociedades tradicionales o economías atrasadas se han caracterizado por tener un ingreso per cápita estacionario. La primera Revolución Industrial es un término utilizado para representar el período de transición entre la sociedad tradicional y la sociedad industrializada caracterizada por tener un ingreso per cápita creciente. Esta Revolución Industrial no afectó a todos los países por igual. Se crearon dos polos, uno con economías muy avanzadas y otro con economías muy atrasadas. La economía del desarrollo es un término utilizado para representar el esfuerzo de muchos economistas que desarrollaron teorías y modelos conceptuales para explicar cómo los países o regiones atrasadas podrían acelerar su crecimiento del ingreso per cápita. A su vez, la economía del crecimiento es el área de pensamiento que ha tratado de explicar cómo los países industrializados consiguieron salir de la trampa de la pobreza.

En sus comienzos (1940-1960) ambos paradigmas, la economía del desarrollo y la economía del crecimiento coexistieron al mismo tiempo. Rosenstein-Rodan, Hirschman y Myrdal teorizaron en el mismo período que Samuelson formalizaba el modelo de Heckscher-Ohlin del comercio internacional y Solow elaboraba el modelo neoclásico de crecimiento económico.

Sin embargo, la economía del desarrollo desapareció de la escena para 1980 cuando justamente despegaban las ideas modernas sobre el crecimiento. Aunque hubo muchos factores responsables de este cambio, es importante subrayar que ideas hoy en boga en los textos de crecimiento fueron ya desarrolladas en el paradigma desarrollista. Conceptos tan importantes como los de economías de escala (o sea funciones de costos decrecientes en la industria), complementariedad estratégica y economías de oferta estuvieron en el centro del pensamiento de los economistas del desarrollo. Quizás esto señala el quiebre entre uno y otro paradigma ya que la economía del desarrollo se basó en los supuestos del mercado competitivo y se requería modelar a mercados imperfectos para lo cual no contaban ni con el instrumental matemático ni con los principios de la organización industrial ni con los sistemas informáticos de la actualidad.

Esta fue la limitación de la teoría del Big Push de Rosenstein-Rodan, que se apoyó en dos supuestos importantes para su idea de la coordinación de programas de inversión: 1) el de economías de escala internas a la empresa, 2) una oferta ilimitada de la mano de obra que se extrae de la agricultura a la industria. Hay una interacción entre la oferta de trabajo y la economía de escala que crean una externalidad de demanda. El fallo de coordinación se presentaba al fallar estos supuestos. Las ideas de Hirschman van por el mismo camino. Sus ideas sobre encadenamientos inter-industriales y externalidades de demanda aluden implícitamente a las economías de escala.

El trabajo más famoso y que más perduró al menos entre los políticos fue el de Arthur Lewis con el supuesto de “surplus labor”. El supuesto base es que el costo de oportunidad del salario en el campo es cercano a cero, en consecuencia la migración campo-ciudad crea un beneficio social mayor al beneficio privado ya que los salarios industriales son superiores al del campo justificándose la protección a la industria incipiente.

Sin embargo, la idea más controvertida fue la de Albert Hirschman sobre encadenamientos interindustriales hacia adelante y hacia atrás. Los encadenamientos hacia atrás se crean cuando la demanda de una industria hace posible la existencia de otra industria o sector con la escala mínima de producción. Los encadenamientos hacia adelante se dan cuando una industria, por su eficiencia, reduce los costos de potenciales demandantes de sus productos o insumos. Es una interacción entre escala y tamaño de mercado. Otros economistas sostenían que las interacciones verticales eran más importantes que las horizontales de Rosenstein-Rodan.

Las ideas de Hirschman, que suponen externalidades en la cadena de insumos, llevó a la identificación de industrias estratégicas que suplen insumos a otras industrias y condujo a las tablas insumo-producto y la planificación del desarrollo, tan en boga en los años 1960. La controversia radica en la interpretación de los encadenamientos. Puede ser que la empresa A compre el producto en la empresa B; o bien, que la inversión en A, al impulsar el tamaño del mercado de B, induce a una más eficiente escala de producción. Lo importante es pensar la hipótesis en términos de escala y no de simple demanda, es decir en términos de complementariedad estratégica.

Todas estas ideas importantes no fueron olvidadas, como sugiere Krugman, sino que pasaron desapercibidas cuando fracasaron los esquemas de planificación y la ayuda al desarrollo. Fue la época de los grandes planes de ayuda al estilo de Kennedy y Johnson. La razón principal es que no pudieron desligarse de los modelos competitivos, los de rendimientos constantes de escala y rendimientos decrecientes a nivel del capital. Con el trabajo de Roberto Solow, en los 1960, se inician las versiones modernas del crecimiento económico.

Nicholas Kaldor había presentado una serie de “hechos estilizados”, que todo modelo de crecimiento debería explicar, entre otros: 1) el producto per cápita crece a largo plazo; 2) la relación capital/trabajo también crece continuamente; 3) el trabajo y el capital mantienen proporciones constantes en el PIB (distribución funcional del ingreso); 4) hay grandes diferencias en el crecimiento del PIB y de la productividad global (de todos los factores) entre países, especialmente entre países avanzados y atrasados.

El modelo de Solow presentaba otras características.: 1) el crecimiento del PIB se explica parcialmente por el trabajo y el capital y mayormente por un factor residual que llamó productividad global o de todos los factores; 2) este factor residual es exógeno al modelo, lo que significa que excluye cualquier política pro crecimiento. El factor residual sólo respondía a los descubrimientos científicos básicos; 3) al igual que con los desarrollistas, la teoría de Solow supone rendimientos constantes a escala pero decrecientes al nivel de los factores, de modo que en el largo plazo la productividad del capital decrece y también su rentabilidad; 4) lo anterior implica que en los países atrasados la productividad del capital es mayor que en los avanzados y también su rentabilidad; 5) el flujo de capital externo aumenta hacia los países atrasados debido a la mayor rentabilidad del capital.

Estas características originaron el descubrimiento de un nuevo concepto muy importante: el de la convergencia. Había dos preguntas a ser respondidas: 1) ¿Por qué crecen los países a lo largo del tiempo?, y 2) ¿Convergen los países atrasados al nivel de ingreso y al nivel de vida de los avanzados? El modelo de Solow responde de manera insatisfactoria ambas preguntas.

El supuesto de rendimientos decrecientes conduce al estado estacionario, o sea cuando ya no hay crecimiento y se contradice con la realidad económica en ambos casos. Como sostiene Robert Lucas, por el momento habían dos teorías de producción: una consistente con las características de las economías atrasadas y otra consistente con las de las economías más avanzadas. Pero lo que se necesitaba era comprender el período de transición, es decir, la convergencia.

En los países atrasados la tasa de fertilidad es alta por lo que los aumentos de producción los absorbe el crecimiento demográfico y no el ingreso per cápita. Solow en su modelo mantiene constante la tasa de fertilidad y, por ende, la oferta de trabajo. Con un crecimiento estacionario en la oferta de trabajo, la acumulación del capital no garantiza el crecimiento sostenido del ingreso per cápita. Es decir, el crecimiento del capital está inversamente relacionado con el nivel del capital por trabajador. Esto lleva al modelo de Solow a una relación negativa entre la renta inicial y su tasa de crecimiento, relación conocida como convergencia: las economías con un stock de capital por persona ocupada bajo tendrán un PIB por trabajador creciendo más rápido que las economías avanzadas, por tanto hay incentivos para que el capital fluya desde los países ricos hacia los pobres.

Esta predicción sobre convergencia derivada del modelo neoclásico es válida sólo cuando la única diferencia entre los países se debe a sus stocks iniciales de capital. Si la diferencia se debe a la tecnología empleada, al ahorro, o al crecimiento de la población la convergencia no se dará.

Como veremos en una segunda entrega, la ruptura de los rendimientos decrecientes del capital es la clave para las versiones actuales también llamadas endógenas del crecimiento económico.

Cómo mejorar la calidad de vida en las ciudades

Cómo mejorar la calidad de vida en las ciudades

Estos son los temas que se deben cuidar para mejorar la calidad de vida en las ciudades.

La calidad de vida es una característica que la mayoría de los países de todo el mundo quiere alcanzar, pero llegar a ello no es nada fácil ya que se requieren de distintos factores para por lo menos encontrarse en ese desarrollo.

De acuerdo con la Comisión Económica para América Latina y el Caribe, (CEPAL), la calidad de vida representa un “término multidimensional de las políticas sociales que significa tener buenas condiciones de vida” y un alto grado de bienestar subjetivo y también incluye la satisfacción colectiva de necesidades a través de políticas sociales en adición a la satisfacción individual de las necesidades.

La calidad de vida contiene dos dimensiones principales
  1. Una evaluación del nivel de vida basada en indicadores “objetivos”
  2. La percepción individual.

De acuerdo con el blog del Banco Interamericano de Desarrollo existen varios factores de desarrollo pero los principales temas para mejorar las ciudades son:

Equidad

No existen indicadores generales en América Latina para medir la equidad de género pero hay datos que muestran que todavía no se ha logrado en distintas partes.

Espacios públicos de calidad

Si bien, la mayoría de las personas realizan en sus tiempos libres, paseos con la familia en lugares recreativos, así que es importante revitalizar los espacios, incorporar nuevos diseños y recuperar zonas de ríos y bosques, los cuales son lugares de encuentro ciudadano.

Conectividad y conexión con la ciudadanía

En América Latina existen más de 200 millones de personas que utilizan aplicaciones móviles para realizar tareas cotidianas.

Seguridad

Para poder alcanzar la calidad de vida, es muy importante tomar medidas contra el crimen y la violencia así como atención en la prevención de ésta. ¿Cómo? creando más espacios públicos seguros.

Movilidad

Para tener una mejor ciudad, es necesario tener movilidad sostenible y equitativa. Además hay que incrementar el uso de la bicicleta y la eficiencia del transporte público.

Resiliencia

Las ciudades deben estar preparadas para contrarrestar el cambio climático. Es por eso que en varias ciudades del mundo se ha incorporado el tema de la sostenibilidad ambiental en los planes urbanos. Cada vez más ciudades de América Latina  y el Caribe participan en iniciativas para mitigar la huella de carbono para mejorar la capacidad de adaptación al cambio climático.

Conocimiento

La brecha de desarrollo de los países, y también de las ciudades, se mide cada vez más por su conocimiento y menos por sus recursos naturales. Las evidencias internacionales indican que los países ricos lo son porque han impulsado la innovación invirtiendo en Investigación y Desarrollo.

Las ciudades deben ofrecer condiciones para ser receptivas y generar espacios para que la dinámica de la innovación incremente.

Gobernanza

De acuerdo con el blog del Banco Interamericano de Desarrollo, una ciudad que busca mecanismos para resolver los problemas de vida de la gente también la hace una mejor ciudad.

Carlos Kasuga Osaka: Una historia colectiva de lucha y trabajo

Carlos Kasuga Osaka: Una historia colectiva de lucha y trabajo

En el mes de octubre de 2017, el importante empresario mexicano Carlos Kasuga Osaka cumplió 80 años de edad. Don Carlos es reconocido como Presidente del Consejo Directivo de la empresa japonesa Yakult. Además, como conferencista ha ganado una enorme fama por lo que tiene miles de seguidores en las redes sociales.

Carlos Tsuyoshi Kasuga Osaka (Colección familia Kasuga)

Detrás del éxito de Carlos Kasuga, se encuentra una historia de trabajo y dedicación tanto personal como de la comunidad japonesa. Sin embargo, esta historia no es bien conocida por toda la gente. Hijo de emigrantes japoneses que procedían de la Prefectura de Nagano, Carlos Tsuyoshi (剛), como le llamaron sus padres, nació en un pequeño pueblo del centro de México, en el estado de San Luis Potosí.

Tsutomu Kasuga, padre de Don Carlos, llegó a México en el año de 1930 cuando apenas había cumplido los 20 años de edad. El joven procedía de un pueblo de la Prefectura de Nagano cuya actividad principal era el cultivo del gusano de seda. Como consecuencia de la crisis económica mundial de 1929, el precio de ese producto se desplomó a la mitad, dejando una secuela de miseria y desempleo en la mayoría de las familias campesinas de Nagano. Ante esta situación, muchos jóvenes de esa prefectura emigraron a diversos países de América Latina.

En los primeros años de su estancia en México, Tsutomu se dedicó a trabajar como peón en un rancho propiedad de un paisano quien fue el que lo invitó como inmigrante yobiyose por lo que se le otorgó el permiso de ingreso sin problema. La estancia en este rancho duró muy poco tiempo, Tsutomu consideró que no tenía mucho futuro en este trabajo y se trasladó al pueblo de Cerritos en San Luis Potosí para trabajar con Teikichi Iwadare, propietario de una importante tienda en ese pueblo.

Tsutomu Kasuga en el extremo derecho con sus compañeros (Colección familia Kasuga)

En el año de 1936, ya establecido firmemente en la tienda de Iwadare, Tsutomu solicitó a sus familiares en Japón buscaran a una joven que estuviera dispuesta a casarse y trasladarse a México. Mediante una carta y una fotografía que se le envió a la joven, Tsutomu le explicó que aunque no era rico, era un hombre honesto que trabajaría muy duro para formar una familia. La joven, Mitsuko Osaka, aceptó la propuesta y se trasladó a México apenas con unas cuantas cosas personales y dos tesoros que no podría dejar: una bandera del Japón y su libro de poesía.

A su llegada a Cerritos, Mitsuko conoció personalmente a su marido y desde ese primer día, ambos se dedicaron a trabajar intensamente y luchar codo a codo en la búsqueda de sus sueños: construir un mejor futuro para ellos y para el primogénito que nacería el mes de octubre de 1937 en la misma tienda donde laboraban.

Tienda La Japonesa donde nació Carlos Kasuga Osaka en Cerritos, San Luis Potosí (Colección familia Iwadare)

Este importante comercio surtía una gran variedad de mercancías tanto al pueblo de Cerritos como a varios poblados de la región. Para Tsutomu y Mitsuko significó como ingresar a una magnífica “universidad” donde aprendieron no sólo a comunicarse en español con los clientes, sino a manejar y administrar un comercio de este tipo. En un par de años estaban listos para “graduarse” y abrir así su propio negocio con los ahorros que habían logrado reunir y con el apoyo de los proveedores que les facilitaron las mercancías a crédito. La tienda Carlos Kasuga se instaló en el pueblo de Cárdenas en septiembre de 1938, transformándose muy rápido en un centro importante de distribución de mercancías que le generó a la familia ingresos suficientes para comprar su casa y una camioneta de trabajo.

Tienda Carlos Kasuga (Colección familia Kasuga)

Cuando el pequeño Tsuyoshi cumplió los cuatro años de edad, la guerra entre Estados Unidos y Japón estaba a punto de estallar. El conflicto afectó y trastornó la vida de los cientos de miles de emigrantes que vivían en diversos países del continente. El ataque japonés a la base naval de Pearl Harbor en diciembre de 1941 desató la persecución sobre los emigrantes y sus hijos quienes fueron considerados desde ese momento como “enemigos”, aun cuando la mayoría de ellos ya eran ciudadanos de los países donde habían nacido.

El gobierno norteamericano solicitó al de México trasladar de inmediato al centro del país a los emigrantes que vivían cerca de su frontera. El FBI y los órganos de inteligencia norteamericanos que estaban apostados en México, tenían un censo muy detallado y preciso de los emigrantes, quiénes eran y a que se dedicaban. En los siguientes meses, se fueron dando instrucciones para que todos los japoneses se concentraran en las ciudades de México y Guadalajara.

En San Luis Potosí, los Kasuga recibieron la orden de traslado a mediados del año de 1942. Las propias autoridades municipales del pueblo de Cárdenas informaron al gobierno federal que la familia era “honrada, trabajadora y respetuosas de la ley” por lo que no era necesario concentrarlos, solicitud que fue rechazada. Carlos Kasuga, recuerda ahora, que fue de las pocas ocasiones en que vio a su madre llorar cuando el pueblo de Cárdenas los acompañó a la estación del tren para despedirlos.

En la ciudad de México, los Kasuga y otras familias que llegaban como parte de la concentración, se agruparon para residir en el barrio de Tacubaya. En ese lugar, la comunidad decidió como prioridad instalar una escuela para los niños, destinando los pocos recursos con los que contaban para la educación de sus hijos. La escuela Tacubaya Gakuen, permitió que Tsuyoshi y centenas de niños que radicaron de pronto en la ciudad de México, iniciaran sus estudios del idioma japonés y de otras asignaturas. El esfuerzo escolar que tuvo que realizar Tsuyoshi fue doble pues, como todos los otros niños, además de asistir a la escuela de la comunidad, estudiaba en una escuela pública.

Escuela de Tacubaya que se instaló temporalmente en la propia casa de los Kasuga (Colección familia Kasuga)

Para poder sobrevivir, con la experiencia que había adquirido de comercializar productos, Tsutomu Kasuga empezó a vender frutas y verduras en las calles cercanas al mercado central de la ciudad de México. Posteriormente, al terminar la guerra, los Kasuga y la familia Yamazaki abrieron una dulcería que les permitió generar ingresos suficientes que mejoraron su situación económica. Esto fue posible debido al trabajo tan intenso que realizaba toda la familia pues la dulcería sólo cerraba el primer día del año nuevo. Desde pequeño, además de estudiar, Tsuyoshi apoyaba el trabajo de sus padres. La vida misma le fue mostrando que el camino para forjar un mejor futuro sólo se podía ir pavimentando con gran esfuerzo, dedicación y trabajo.

Pocos años después, el joven Tsuyoshi ingresaría a La Escuela Bancaría y Comercial donde se graduó como contador. La educación y formación que fue adquiriendo a lo largo de esos años no sólo se basó en la adquisición de conocimientos sino estaba sustentada en valores que los emigrantes traían de Japón como la honestidad, el respeto, la generosidad y la cultura del trabajo. Décadas después, estos valores que lo habían arropado desde niñez y que son patrimonio de la propia historia de la comunidad de inmigrantes en México, permitirían a Don Carlos crear sus propias empresas y tener gran éxito al lograr transmitir esos valores a miles de personas que lo escuchan en sus conferencias.

Para el año de 1956, Carlos Tsuyoshi fue uno de los primeros dekasegui que retornaron a Japón para estudiar sin beca en la Universidad Sofía en Tokio. Durante su estancia se percató de la serie de plásticos que Japón estaba desarrollando en su industria juguetera. Con esta información inició con su padre y toda la familia, un pequeño establecimiento que posteriormente se convertiría en una empresa líder en la fabricación de juguetes inflables: Industrias Kay .

La empresa creció rápidamente debido al diseño de sus productos y al plástico que era importado de Japón lo que permitía una mejor calidad y durabilidad frente a sus competidores. La demanda de los juguetes fue tan grande que se tuvieron que abrir otras dos plantas más para poder cubrir los pedidos de países de Centro y Sudamérica. Para el año de 1968, cuando se realizaron los Juegos Olímpicos en México, Kay se encargó de realizar los enormes aros olímpicos que se alzaron por los cielos en la ceremonia de inauguración.

A la par de dedicarse a sus actividades como empresario, Carlos Kasuga ha puesto toda su energía en apoyar la educación y la organización de la comunidad nikkei en Latinoamérica. En el pueblo de Acacoyagua, Chiapas donde llegaron los primeros emigrantes japoneses a México en 1897, los recursos generosos que ha aportado a la escuela secundaria como aquellos que ha destinado a la escuela José Gálvez, ubicada en El Callao, Perú, han permitido que en estas zonas deprimidas, asistan no sólo niños nikkei sino mayoritariamente residentes de estas localidades quienes reciben una educación de alta calidad.

Pabellón Carlos Kasuga en la escuela de El Callao, Perú (Colección Escuela José Gálvez)

Pero además el objetivo de Carlos Kasuga es promover la educación sustentada en valores como el de la limpieza y hacer que esta enseñanza trascienda las escuelas. Las campañas de recolección de basura que ha encabezado el propio Don Carlos, y en las que participan cientos de personas, han permitido que colectivamente estos valores sean asumidos por todos los ciudadanos. A partir de un problema como el de la basura, la solución está en manos de los propios ciudadanos y en la participación y colaboración de la comunidad.

Las campañas de limpieza (Colección familia Kasuga)

La realización de la primera Convención Panamericana Nikkei (COPANI), bajo el lema de “ser mejores ciudadanos”, y la formación de la Asociación Panamericana Nikkei (en la que fue nombrado como su primer presidente) en el año de 1981, fueron otras de las tareas en las que Kasuga ha participado de manera decidida y entusiasta. Mediante estos esfuerzos colectivos de los descendientes japoneses se ha ido fortaleciendo la cultura y la historia de los nikkei a nivel continental.

Tsuyoshi, a sus 80 años de edad, sigue luchando tan fuerte como el significado de su nombre, sin dejarse vencer por las adversidades que la vida le ha puesto enfrente. Las raíces de las que proviene muestran que están bien plantadas y firmes. La tarea de los descendientes nikkei es honrar y dar a conocer el legado de los pioneros que llegaron y se establecieron en el continente desde fines del siglo XIX como lo ha hecho Carlos Tsuyoshi Kasuga Osaka.

Carlos Kasuga en las campañas de limpieza (Colección familia Kasuga)

Cómo mejorar la calidad de vida en las ciudades

Cómo mejorar la calidad de vida en las ciudades

Estos son los temas que se deben cuidar para mejorar la calidad de vida en las ciudades, ¡conócelas!

La calidad de vida es una característica que la mayoría de los países de todo el mundo quiere alcanzar, pero llegar a ello no es nada fácil ya que se requieren de distintos factores para por lo menos encontrarse en ese desarrollo.

De acuerdo con la Comisión Económica para América Latina y el Caribe, (CEPAL), la calidad de vida representa un “término multidimensional de las políticas sociales que significa tener buenas condiciones de vida” y un alto grado de bienestar subjetivo y también incluye la satisfacción colectiva de necesidades a través de políticas sociales en adición a la satisfacción individual de las necesidades.

La calidad de vida contiene dos dimensiones principales
  1. Una evaluación del nivel de vida basada en indicadores “objetivos”
  2. La percepción individual.

De acuerdo con el blog del Banco Interamericano de Desarrollo existen varios factores de desarrollo pero los principales temas para mejorar las ciudades son:

Equidad

No existen indicadores generales en América Latina para medir la equidad de género pero hay datos que muestran que todavía no se ha logrado en distintas partes.

Espacios públicos de calidad

Si bien, la mayoría de las personas realizan en sus tiempos libres, paseos con la familia en lugares recreativos, así que es importante revitalizar los espacios, incorporar nuevos diseños y recuperar zonas de ríos y bosques, los cuales son lugares de encuentro ciudadano.

Conectividad y conexión con la ciudadanía

En América Latina existen más de 200 millones de personas que utilizan aplicaciones móviles para realizar tareas cotidianas.

Seguridad

Para poder alcanzar la calidad de vida, es muy importante tomar medidas contra el crimen y la violencia así como atención en la prevención de ésta. ¿Cómo? creando más espacios públicos seguros.

Movilidad

Para tener una mejor ciudad, es necesario tener movilidad sostenible y equitativa. Además hay que incrementar el uso de la bicicleta y la eficiencia del transporte público.

Resiliencia

Las ciudades deben estar preparadas para contrarrestar el cambio climático. Es por eso que en varias ciudades del mundo se ha incorporado el tema de la sostenibilidad ambiental en los planes urbanos. Cada vez más ciudades de América Latina  y el Caribe participan en iniciativas para mitigar la huella de carbono para mejorar la capacidad de adaptación al cambio climático.

Conocimiento

La brecha de desarrollo de los países, y también de las ciudades, se mide cada vez más por su conocimiento y menos por sus recursos naturales. Las evidencias internacionales indican que los países ricos lo son porque han impulsado la innovación invirtiendo en Investigación y Desarrollo.

Las ciudades deben ofrecer condiciones para ser receptivas y generar espacios para que la dinámica de la innovación incremente.

Gobernanza

De acuerdo con el blog del Banco Interamericano de Desarrollo, una ciudad que busca mecanismos para resolver los problemas de vida de la gente también la hace una mejor ciudad.