Salvador de Madariaga, autor de esta cautivante y apasionante novela, era un ingeniero liberal e internacionalista nacido en La Coruña, Suiza. Creció rodeado de diez hermanos; todos instruidos por su madre. Al mudarse a Madrid, Salvador adoptó el carácter gallego que lo distinguió durante toda su vida.

Corazón de Piedra Verde, publicado en 1942, es una novela ambientada en el México precolombino y la España a finales del siglo XV. Al leerla uno viaja a un mundo de contrastes entre culturas y realidades. Se plasma una doble faz en la que se conoce lo que era América antes de ser conquistada e incluso a los mismos conquistadores. Leer esta novela es estrecharles la mano a miembros de una sociedad sometida a las tensiones del temible devenir que les espera. A personajes que han tomado un papel crucial en el desarrollo de las civilizaciones: Moctezuma, Hernán Cortés, Cuauhtémoc, por mencionar algunos. En cada página desfilan aztecas y españoles que vivieron en una época que significó el punto de partida de un nuevo mundo. En esta obra el autor revela una inagotable delicadeza en la descripción de cada personaje y cada escenario. Entre fantasmas, dioses sanguinarios y fe católica, el autor logra formar una imagen verosímil de lo que es el ser humano al estar sumergidos en mundos muy dispares. Por otro lado, muestra la conmoción que la conquista provocó en el corazón, tanto de los conquistados como de los conquistadores.

Corazón de Piedra Verde es un libro en el que dos historias y contextos terminan encontrándose. Los personajes se visten de intrigas cortesanas y riñas bélicas, en las que tanto aztecas como españoles se sumergen en intrigas de amor, y sed de poder, sin embargo, hay una constante diferenciación entre el hombre español y el hombre mexicano. ¿Alguna vez te has preguntado si tu destino ya está predispuesto y trazado por alguna deidad? Si tu respuesta es que sí, este libro es para ti.

Es un libro muy impredecible e intrigante. No se sigue una línea fácil de descifrar. Cada acontecimiento forma parte importante de la historia y al unirse dan un giro muy emocionante y excitante. Con este juego de eventos, el autor nos hace cuestionarnos si el destino realmente existe o si solo es fruto de la superstición. Se nos presenta este contraste cultura, por un lado, en la mentalidad española, que se plasma sensata, objetiva y moral. La forma de actuar va de acuerdo a lo que dice la religión católica y cualquiera que no siguiera su doctrina sería condenado. Y por el otro lado podemos ver que, en la cultura azteca, la persona pensaba de forma más trascendental. Pensaban menos en los intereses propios y entregaban su vida entera a la deidad, incluso entregaban la vida misma. Para los españoles el destino era fruto de las decisiones, en cambio para los aztecas la vida se regía por las supersticiones y el temor a las posibilidades.

En este libro el destino es inexorable y nos lleva a un desenlace que no se concreta hasta el mero final. Está muy bien documentado y más que una novela, cuenta con un contexto y riqueza histórica importantísima, pues abarca desde el imperio mexicano antes de la llegada de los españoles hasta el conflicto y enfrentamiento de ideas entre los dos mandos; el resultado es magnífico.

Madariaga me hizo caer en la cuenta de lo arraigado que es el mexicano a su cultura, y también la nobleza y la lealtad con la que vive. Esta nobleza cultural fue la que permitió la amalgamación de los mexicanos a una idea completamente distinta de pensar y de sentir. Esta novela es tan rica que analizarla a detalle tomaría una eternidad. Sin embargo, el autor logra plasmar los detalles de manera clara y precisa. Maneja una narración franca y delicada dando a luz a una obra maravillosa.