Muchas veces, las relaciones de pareja fracasan porque el amor que hay en ellas no es sano. Es lo que se conoce como relaciones tóxicas. Estas suelen llevar al sufrimiento, como explica la psicóloga experta en conflictos de pareja Silvia Congost en su nuevo libro «Si duele, no es amor» (Zenith, 2017). Con esta obra, su principal objetivo es eliminar la creencia de que el amor y el sufrimiento van unidos: «Estamos muy educados para unir una cosa con la otra y es un gran error. Cuando el amor es sano, no se sufre», sentencia.

Sin embargo, Congost explica que no hay que confundir este sufrimiento con las típicas discusiones que se suelen dar en las parejas, pues, a su juicio, estas son normales e incluso necesarias. «Las parejas que dicen que no han discutido nunca en no sé cuántos años es porque uno de los dos está tragando y no expresa las cosas y el día que las expresa se acaba de repente», cuenta. Precisamente la comunicación es uno de los aspectos fundamentales que, considera esta autora, llevan a una relación buena: «Es básica porque si no entendemos al otro, lo que le pasa, difícilmente podremos ir adaptándonos el uno al otro».

Pero la comunicación, aunque es importante, no lo es todo. Hay otros aspectos que se deben potenciar para que la relación sea sana y duradera. «La bondad, la compasión y el deseo de compartir, de proyectar juntos, de incluir al otro en nuestros planes», asegura Congost como puntos clave que deben estar presentes en toda relación. La elección de la persona correcta es otra de las cosas básicas para que funcione, y de las más complicadas. «Hay que saber qué estas buscando en la otra persona y elegir a la persona correcta, no quedarte con nadie que no encaje con esos mínimos que estás buscando».

A su juicio es más habitual de lo que se cree escoger a una persona aun sabiendo que no es la correcta. El motivo, el pánico a la soledad: «El miedo a la soledad va unido a la baja autoestima. Si te sientes inseguro, sientes que no eres válido, interesante o guapo, lo que sea, tendrás miedo a no encontrar a nadie que vea eso, porque si nosotros somos los primeros que no lo vemos, creemos que no lo verá nadie más. Entonces inconscientemente ese miedo a quedarnos solos es el que hace que aguantemos».

Un signo de estar en una relación tóxica es, en su opinión, que alguna de las partes se plantee ponerle fin. Se pueden tener problemas, que surjan dudas o incluso buscar ayuda, pero para esta experta, si a alguno de los dos se le pasa por la cabeza acabar con la relación, es porque esta no es buena.

Con todo, el secreto para saber si una relación es sana, asegura Congost, es que sea fácil y fluya. «Todas las relaciones que funcionan, lo hacen porque es fácil, pero esto no significa que no haya conflictos, porque es normal que los haya. Además, si sentimos que fluye es porque estamos con la persona correcta, pero teniendo en cuenta en todo momento que nunca hay garantías», concluye.

Fuente:

Alapar México (Puebla)

ABC Familia

Página Web:

http://www.alaparmexico.com